Pildoritas para el alma

 

Cuento de las dos vasijas
[Cuento. Texto completo]

Anónimo hindú

Un aguador de la India tenía sólo dos grandes vasijas que colgaba en los extremos de un palo y que llevaba sobre los hombros. Una tenía varias grietas por las que se escapaba el agua, de modo que al final de camino sólo conservaba la mitad, mientras que la otra era perfecta y mantenía intacto su contenido. Esto sucedía diariamente. La vasija sin grietas estaba muy orgullosa de sus logros pues se sabía idónea para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba avergonzada de su propia imperfección y de no poder cumplir correctamente su cometido. Así que al cabo de dos años le dijo al aguador:

-Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas sólo obtienes la mitad del valor que deberías recibir por tu trabajo.

El aguador le contestó:

-Cuando regresemos a casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino.

Así lo hizo la tinaja y, en efecto, vio muchísimas flores hermosas a lo largo de la vereda; pero siguió sintiéndose apenada porque al final sólo guardaba dentro de sí la mitad del agua del principio.

El aguador le dijo entonces:

-¿Te diste cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Quise sacar el lado positivo de tus grietas y sembré semillas de flores. Todos los días las has regado y durante dos años yo he podido recogerlas. Si no fueras exactamente como eres, con tu capacidad y tus limitaciones, no hubiera sido posible crear esa belleza. Todos somos vasijas agrietadas por alguna parte, pero siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener buenos resultados.

 Pildoritas

"Si hablas

que sea

para decir algo mejor

que

el silencio".

 

 

Un discípulo vino corriendo

 Donde el maestro y le dijo

Agitado, maestro tengo que

Contarte que mi amigo...

Espera un poco -interrumpió el

Maestro, -lo que vas a

 Contar, lo has pasado por los

Tres cedazos?

Los tres cedazos?.

Pregunto el

Otro intrigado.

¡Si amigo, los tres cedazos!,

Vamos a ver si lo que me vas a

Decir pasa por los tres cedazos.

El primer cedazo es la verdad.

Has examinado bien si lo que

Me vas a contar es la verdad?

-Bueno no se, lo oí contar...

-Oh, pero seguramente lo has

Comprobado con el segundo

Cedazo, que es la Bondad.

Lo que vas a decir, si no es

Verídico, es por lo menos

Bueno?

-Vacilando contesto el otro: no,

no lo es, al contrario...

Oh, irrumpió el sabio, permíteme

Aplicar también el tercer cedazo,

es necesario que me lo digas?

-No, necesario no lo es.

-Entonces, dijo el sabio

Sonriendo -Si lo que me

Querías decir ni es cierto, ni

es bueno, ni es necesario,

Olvidémoslo y  asi  no nos

Molestaremos ni tu ni  yo.